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Adidas Boston 6

La Adidas Adizero Boston es una zapatilla fantástica. Sé que es una forma poco profesional de comenzar el análisis de un modelo, pero mejor poner las cartas sobre la mesa desde el principio.

Para hacer honor a la verdad, hay que tener claro que la Boston no es una zapatilla para todos, de hecho su uso es bastante específico, pero moviéndonos en el segmento de mixtas (o actualmente llamadas “zapatillas de entrenamiento ligeras”) hay muy pocas que puedan acercársele.

Vamos a ver los motivos por los que esta Boston puede ser buena –o no- para tí

Mediasuela

En una marca en la que casi todo su marketing para la gama de running se basa en el Boost, vemos una zapatilla con poco Boost. Y esto es bueno.

El Boost es un material amortiguado, confortable y hasta cierto punto, reactivo. Pero una zapatilla como la Boston busca más cosas. El corredor tipo que usará la Boston necesita que la zapatilla absorba el impacto de la pisada, pero sobre todo que no le robe energía en cada zancada y, en la medida, de lo posible, se la devuelva para poder avanzar más rápido.

Pues bien, esto es lo que se consigue al combinar la tecnología Boost con un chasis de goma EVA que bordea el contorno de la Boston por la parte superior de la media suela. Este chasis se extiende hacia la puntera hasta llegar a un punto en el que sustituye por completo al Boost, quedando solo la EVA. ¿Por qué? Sencillo, el Boost, aunque reactivo, no es muy estable para una zapatilla de competición y la goma EVA es mucho mejor para este cometido.

Finalmente, el resultado es realmente bueno, el equilibrio entre amortiguación e impulso es muy bueno para una zapatilla de este tipo.

El perfil de la Boston es de 29 mm en el talón y 19 mm en el antepié dando como resultado  un drop 10 mm. La sensación es que llevamos el pie bastante pegado al suelo, consiguiendo equilibrio y estabilidad que se aprecian en las aceleraciones y cambios de ritmo.

 

Suela

La suela es otra de las partes de esta Boston pensada en el rendimiento y en no complicar la vida al corredor y conseguir que el conjunto sea eficaz.

Los compuestos de la suela están encargados a dos materiales clásicos de la marca alemana: goma Continental y Adiwear.

El caucho desarrollado por la marca de neumáticos Continental ocupa la mayor parte de la superficie de la suela, este compuesto busca el mejor agarre y tracción en cualquier situación y lo cierto es que lo consigue. Adidas no ha apostado por suelas gruesas, si no por materiales bien pensados que aporten lo que se les exige, y esta parte de la suela cumple.

La parte del talón y la puntera han sido equipados con la goma Adiwear, de una mayor durometría y por tanto más resistentes al desgaste provocado por la fricción contra el suelo.

El diseño del taqueado ha variado bastante, apostando ahora por tacos amplios y bajos que aportan un buen apoyo y tracción sobre asfalto seco y algo menos sobre mojado, aunque dentro de los límites de un agarre correcto..

El último componente de la suela es el Torsion, la pieza encargada de estabilizar la zapatilla durante la transición de puntera a talón y que además hace las veces de sistema de “impulsión” aunque lo cierto es que en esta Boston su intervención en este sentido es escasa, sobre todo porque no es necesaria más impulsión que la que generan los materiales de la media suela y el buen diseño del chasis.

 

 

Upper

 

Es una parte muy renovada con respecto a las versiones anteriores. Se adopta un upper de mesh de una pieza en la línea de sus hermanas de entrenamiento de las gamas Supernova y Energy. Este cambio hace el upper más ventilado, ligero y flexible que el del modelo anterior.

Los principales beneficios de este cambio los encontaremos en forma de una horma más generosa, que permite ir cómodos a pies más o menos anchos, sin la sensación de tanto ajuste que proporcionaban las  anteriores y que en algunos casos podía resultar excesivo.

El contrafuerte del talón se presenta algo rebajado, bajando un poco el nivel de ajuste del tobillo pero siendo más cómodo para el tendón de Aquiles.

Los cordones planos son idénticos a la versiones previas y, junto con la cantidad de ojales juntos que trae la Boston, garantizan un ajuste del antepié inamovible, algo importante en una zapatilla con la que se va a correr rápido.

La plantilla de EVA prensada es la misma que veíamos en la versión anterior, adecuada para el uso que se va a hacer de la zapatilla, aunque quizá no sea uno de los puntos destacables de la Boston.

 

En marcha

 

Como decía al principio del análisis, son unas zapatillas realmente magníficas, pero veamos para quien:

Corredores ligeros y rápidos: para ellos pueden ser unas zapatillas para todo, desde rodajes rápidos hasta series y competiciones. Teniendo unas Boston solo podrían necesitar unas voladoras para carreras cortas y quizá un modelo más amortiguado para tiradas muy largas si están preparando un maratón.

Corredores pesados: las Boston serán sus zapatillas ideales para el entrenamiento de series y carreras de 10 kms o media Maratón si sus ritmos están por debajo de los 4:15/km.

 

Publicado por Running expert

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